April 04, 2016

Batería ASUS Eee PC 1225C

Las baterías de iones de litio comienzan a perder gran parte de su capacidad para almacenar energía tras unos 18 meses de funcionamiento. Variables como la temperatura de uso, los ciclos de carga o la calidad de la batería influyen notablemente en la pérdida de autonomía que irá notando el usuario, así que el comportamiento que detectas es el esperado.
Además de las opciones de conectividad que tengas activadas y de la carga de trabajo que soporte el equipo, uno de los factores que más influye en la duración de la batería es el brillo de la pantalla. Si lo regulas por debajo del nivel medio notarás una mejora sensible en la autonomía de tu ordenador. En las Opciones de energía que encontrarás en el Panel de control puedes configurar un perfil personalizado para controlar la demanda de energía de tu equipo.

En cualquier caso, debes tener presente que tu batería ha superado con creces su vida útil y, si quieres volver a disfrutar de tu equipo como un portátil, no te queda más remedio que ponerte en contacto con el fabricante para conseguir una nueva. Un último consejo: aunque son más económicas, no te recomendamos optar por modelos «clónicos» porque su rendimiento real suele estar lejos de los productos oficiales.
En un momento en el que los procesadores móviles están empezando a superar al de los ordenadores portátiles y de escritorio, las baterías siguen siendo un cuello de botella, tanto en términos de duración como recarga. No obstante, esto puede tener una solución a corto plazo puesto que, aunque la carga rápida ha avanzado a pasos agigantados en los últimos años, Huawei puede haber dado con la clave para el futuro.

Y es que el fabricante chino ha desarrollado una batería -de momento en prototipo- de iones de litio con ánodos de grafito recubierto que puede soportar el estrés que generan las cargas increíblemente rápidas, todo sin que merme su rendimiento. De momento, este prototipo de 3,000mAh -por encima de la media de algunos de los terminales de gala altas a día de hoy- se puede cargar un 48 por ciento en tan sólo 5 minutos. Casi la mitad de la batería en apenas 5 minutos.

Como contra, tiene un tamaño bastante más grande que el de un smartphone y requiere un cargador especial, pero para eso están los prototipos. Eso sí, no hay planes de llevarla al mercado con una fecha concreta, pero al menos sabemos que el futuro de la carga rápida está aquí.

Es el talón de Aquiles actual en el sector de le telefonía. Las baterías siguen siendo la obsesión de los fabricantes, que emplean muchos recursos en crear alguna que les permita prolongar la autonomía de sus dispositivos estrella. En este sentido Huawei ha dado grandes pasos. La compañía acaba de desarrollar una batería de 3.000 miliamperios, capaz de cargarse a gran velocidad, casi la mitad en sólo 5 minutos, y completamente en sólo diez. Esto le permitirá poder aumentar la energía de sus gamas alta, los cuales cada vez cuentan con funciones más sofisticadas que requieren de mayor vida útil para soportarlas.

Esta nueva batería de Huawei tiene la capacidad de cargarse ultra rápido. La firma asiática ha realizado pruebas con dos modelos diferentes: Una batería, de 600 mAh, diseñada para poder cargarse dos tercios en sólo dos minutos. La otra, que es la de 3.000 mAh, una capacidad bastante habitual en móviles de última generación, consigue realizar la carga completa en diez minutos (la mitad en cinco). Lo realmente interesante, es que a partir de su lanzamiento, el poder disfrutar de estos tiempos de carga nos evitará que andemos pensando continuamente en cuanto le quedará al teléfono para morir. No será tan importante, puesto que podremos enchufarlo a una batería externa, a un enchufe, o a nuestro portátil, y lo tendremos al máximo de carga en un "plis plas”. Las prisas ya no serán una excusa para no tener cargado al cien por cien el móvil o tableta.

El hecho de que Huawei haya anunciado esta batería y haya publicado varios vídeos explicando su funcionamiento, significa que en breve podría empezar a equiparlas en sus dispositivos más actuales. Eso sí, de momento la compañía no ha facilitado fechas ni aportado más datos, por lo que no sabemos si ocurrirá este mismo año o ya el próximo. Está previsto que en solo unos días anuncie el nuevo Huawei Mate 8, y, según rumores, este móvil podría llegar con un sistema de carga ultrarápida, aunque no podemos concretar de si se trataría de esta batería, de algún modo ahorro como los ya vistos en los Samsung Galaxy S6 o Samsung Galaxy Note 5, o de un sistema similar al que emplean los cargadores 2.0 de Qualcomm.

Lo que parece más que evidente, es que la asiática está empeñada en posicionarse como uno de los fabricantes con mejores baterías del mercado. A juzgar por esta nueva presentación, sus dispositivos futuros no van a tener los problemas con los que cuentan actualmente los teléfonos del mercado, que, en algunos caso, nos obligan a tener que cargarlos un par de veces al día (según uso). No sólo los fabricantes trabajan en este tema, también empieza a ser habitual que los sistemas operativos móviles dispongan de modos de ahorro para prolongar la autonomía en los peores momentos. Ejemplo de ello es Doze, la nueva función integrada en Android 6.0, que, de manera inteligente, nos permite ahorrar energía en nuestros dispositivos.

Científicos del departamento de química y del Centro de Grafeno de la Universidad de Cambridge han logrado superar en laboratorio muchas de las barreras en el desarrollo de baterías de litio-aire. Sus resultados ocupan hoy la portada de la revista Science.El equipo, liderado por Tao Liu, ha desarrollado un prototipo de batería de litio-oxígeno (o litio-aire) de muy alta densidad energética –con un 90% de eficiencia– y que puede recargarse más de 2.000 veces.

Este tipo de baterías son consideradas como las baterías del futuro, debido a su densidad de energía teórica, que es diez veces mayor que la de una de iones de litio. Esta alta densidad energética es comparable a la de la gasolina y, según los autores del trabajo, permitiría que un coche eléctrico pudiera hacer la ruta de Londres a Edimburgo con una sola carga.

Las tecnologías que usamos a diario son más pequeñas, rápidas y baratas cada año, con excepción de las baterías. La futura generación de estas baterías permitiría, por ejemplo, alargar durante días el funcionamiento de los smartphones sin necesidad de recargarlos. Pero hay dos retos más importantes que podrían mejorar con el avance en esta área de investigación: los vehículos eléctricos y la red de almacenamiento a gran escala de la energía solar.

"En su forma más simple, las baterías están hechas de tres componentes: un electrodo positivo, un electrodo negativo y un electrolito'', dice Liu Tao, autor principal del trabajo. "En las baterías ion de litio (Li-ion) que utilizamos en nuestros ordenadores portátiles y teléfonos inteligentes, el electrodo negativo es de grafito, el positivo está hecho de un óxido de metal, como óxido de litio cobalto, y el electrolito es una sal de litio disuelta en un disolvente orgánico. La acción de la batería depende del movimiento de los iones de litio entre los electrodos. Las baterías de iones de litio se deterioran con el tiempo y sus densidades de energía, relativamente bajas, implican que necesitan ser recargadas con frecuencia”, agrega.

Las baterías de litio-aire son consideradas lo último en almacenamiento y la solución a estos problemas. Sin embargo, en anteriores intentos, los prototipos habían tenido una tasa de rendimiento pobre, reacciones químicas no deseadas, y solo podía funcionar con oxígeno puro.

Sin embargo, hasta ahora había demasiadas dificultades para su desarrollo. Su diseño implica un electrodo negativo de metal de litio, un electrolito no acuoso y un electrodo positivo, que funcionen de forma concertada. En algunos diseños, durante la descarga, la formación de peróxido de litio compite con varias reacciones secundarias indeseables que atacan al electrolito, reduciendo la eficacia global de la batería.

Ahora, los investigadores han demostrado cómo algunos de estos obstáculos pueden superarse. Su prototipo se basa en un electrodo altamente poroso de carbono hecho de grafeno, que incluye hojas de átomos de carbono de un átomo de espesor, y aditivos que alteran las reacciones químicas en el trabajo en la batería, por lo que es más estable y eficiente.

En esta ocasión, el equipo ha utilizado una química muy diferente, basándose en hidróxido de litio (LiOH) en lugar de peróxido de litio (Li2O2). Con la adición de agua y el uso de yoduro de litio como un ‘mediador’, la nueva batería muestra menos reacciones químicas que pueden causar deterioro y resulta mucho más estable tras múltiples ciclos de carga y descarga.

Mediante una ingeniería precisa de la estructura del electrodo, cambiándolo a una forma altamente porosa de grafeno, añadiendo yoduro de litio, y modificando la composición química del electrolito, los investigadores han logrado reducir la diferencia de potencial entre la carga y descarga de 0,2 voltios. Una brecha de tensión más pequeña equivale a una batería más eficiente –las versiones anteriores de una batería de litio-aire solo habían conseguido reducirla entre 0,5 y 1,0 voltios, mientras que 0,2 voltios es un valor más cercano al de una batería de Li-ion, y equivale a un eficiencia energética de 93%.

Aunque los resultados son prometedores, los autores advierten que una batería de litio-aire práctica sigue estando al menos a una década de distancia."No hemos resuelto todos los problemas inherentes a la química de estas baterías, pero nuestros resultados sí nos acercan a un dispositivo práctico", concluye la profesora de investigación Clare Grey, directora del equipo y coautora del estudio.

En esta ocasión, el equipo ha utilizado una química muy diferente, basándose en hidróxido de litio (LiOH) en lugar de peróxido de litio (Li2O2). Con la adición de agua y el uso de yoduro de litio como un ‘mediador’, la nueva batería muestra menos reacciones químicas que pueden causar deterioro y resulta mucho más estable tras múltiples ciclos de carga y descarga.

Mediante una ingeniería precisa de la estructura del electrodo, cambiándolo a una forma altamente porosa de grafeno, añadiendo yoduro de litio, y modificando la composición química del electrolito, los investigadores han logrado reducir la diferencia de potencial entre la carga y descarga de 0,2 voltios. Una brecha de tensión más pequeña equivale a una batería más eficiente –las versiones anteriores de una batería de litio-aire solo habían conseguido reducirla entre 0,5 y 1,0 voltios, mientras que 0,2 voltios es un valor más cercano al de una batería de Li-ion, y equivale a un eficiencia energética de 93%.

Aunque los resultados son prometedores, los autores advierten que una batería de litio-aire práctica sigue estando al menos a una década de distancia.

"No hemos resuelto todos los problemas inherentes a la química de estas baterías, pero nuestros resultados sí nos acercan a un dispositivo práctico", concluye la profesora de investigación Clare Grey, directora del equipo y coautora del estudio.

Investigadores del departamento de Química y del Centro de Grafeno de la Universidad de Cambridge han creado una nueva batería experimental basada en litio-aire, que en teoría aumentaría sustancialmente su capacidad y el número de ciclos que se puede recargar. Se las ha denominado "las baterías definitivas” por todas las mejoras que tienen frente a las de litio-ion, que se usan en toda clase de aparatos.
Según el estudio publicado hoy en la revista 'Science', el prototipo se basa en un electrodo altamente poroso de carbono hecho de grafeno y aditivos que alternan las reacciones químicas, siendo más estable y eficiente en una tecnología por ahora en fase de experimentación.

Lograrían una eficiencia energética del 93%, aumentaría su capacidad, serían más ligeras y les permitiría lograr 2.000 ciclos de carga
El concepto de batería litio-aire es similar al de un motor de combustión. En esencia, esta tecnología usa el aire para ayudar a la reacción química que genera la electricidad necesaria para que los equipos usen su carga. El problema es que, en prototipos anteriores, durante la descarga se formaba peróxido de litio, que compite con varias reacciones secundarias que atacan al electrolito, reduciendo su eficiencia.

Leer más: Una nueva batería permitiría a coches eléctricos recorrer 600 km sin recargar. Noticias de Tecnología http://goo.gl/LFTQ37

Posted by: akkusmarkt at 06:13 AM | No Comments | Add Comment
Post contains 2142 words, total size 17 kb.




What colour is a green orange?




28kb generated in CPU 0.0452, elapsed 0.0665 seconds.
35 queries taking 0.0554 seconds, 78 records returned.
Powered by Minx 1.1.6c-pink.